1 de noviembre de 2016

¡FUERZA FREELANCE!….no te distraigas.

fuerza freelance no te distragas

Sentado frente a la computadora, coloreando una ilustración. Es una tarde ideal para trabajar, tengo todo listo, mi WhatsApp, Facebook abierto y mi lista de reproducción con mi música favorita de Youtube, que mas puedo pedir. ¡Empecemos!

Una lucecita azul parpadea en la barra de menú de Windows, es el “Loco” que me saluda. Hola loco le contesto, este pata es un vacilón, me comenta que esta misio y aburrido en su chamba sin nada que hacer…que suerte la mía de ser “Freelance pe”.

OK, nos vemos “Loco”… ¿Mmm en que me quede? .Ayaaa: Abrir archivo “Elcuentodelgalloecc1.ai”. Me olvidaba, no he revisado mi correo…

¡Listo!... tenia pura publicad y un correo de un cliente que quería algunos cambios.
Caballero no mas, que espere tengo que terminar esta ilustración primero.

Seguimos con la ilustración, ahora le pondré este color o este otro mmmm….TUTUTUTUTU (suena el cel):“Hola mamá, si mañana voy…no mamá no tengo seguro….si mamá soy independiente….OK mamá bye”.

Uy este vídeo, que paja! …esa salsita: “Lluvia, tus besos fríos como la lluvia la la la”… ¡Chess se puso “lenteja”!…Quizás pueda mejorar la reproducción en la configuración del Youtube, hace unos días vi un videotutorial que te explica como hacerlo, a ver creo que lo encontré por aquí…

Y así pasaron 45 minutos.

A muchos les resulta familiar esta escena, casi sin darnos cuenta caer en las garras de la  distracción y luego notar que no hemos avanzado nada y el tiempo paso y pasooooooo.

Una de las características de las personas que se dedican a un área creativa, es que nuestra atención es muy movediza, tenemos tantas ideas que aparecen en nuestra cabeza, que fácilmente empezamos a enfocarnos en ellas, en todas ellas…ufff... Y si a eso sumamos que son freelance, creemos que el tiempo no es problema y empezamos a flotar.

No es malo ser creativo, pero si se nos hace difícil evitar distraernos. Creo que por propia experiencia, no es bueno tratar de eliminar esta “circunstancia”  ya que es una virtud que hay que aprovechar aprendiendo a vivir con ella. Cualquier técnica es valida.

Por ejemplo siempre tengo un hoja de notas en mi pantalla o en mi mesa de noche, para apuntar ideas muy generales o hacer una lista de tareas a realizar, cada vez que aparecen en mi mente, con una sola regla…si pasan mas de unos días dando vueltas en mi cabeza, es que vale la pena intentarlo y las apunto, pero si después de unos minutos o incluso al día siguiente la olvido…olvidada esta.

También tengo varias listas de reproducción de música, sin vídeo, pues soy una persona muy visual  y eso me llama mucho a la distracción. Con el tiempo he podido crearlas, tratando de que me hagan sentir bien de acuerdo a mi estado de ánimo.

Otra regla que tengo, por ejemplo es no tener Internet en mi casa, así evito revisar el correo o ponerme a navegar tentando al tiempo.

En cuanto a mis horas de trabajo, no tengo un horario establecido militarmente, generalmente cuando me siento a hacer algo, trato en lo posible de enfocarme solo en ese proyecto hasta terminarlo. La idea es decidir que si es hora de terminar un proyecto, hay que terminar y si es hora de disfrutar de una caminata o de un café, hay que disfrutar.

Por ultimo, hace un tiempo atrás use un método que encontré por Internet y estaba muy de moda entre los programadores, ya que científicamente estaba comprobado que el cerebro humano no podría rendir al 100% durante varias horas, y si mas no recuerdo el periodo máximo es de 25 minutos para una concentración optima y de 4 horas para que tu rendimiento empiece a decaer notoriamente, (saliendo un poco del tema, hay una corriente muy fuerte en el mundo de reducir las horas laborables de 8 a 4) este método que use y que creo se llamaba “Pomodoro”, consistía en de dividir tu tiempo laboral en periodos 25 minutos con descansos de 5 minutos, y luego de pasar 100 minutos descansar 15. Bueno esto me resulto muy bueno, hasta que mi cerebro empezó a acostumbrarse y caer en la rutina. Y que paso….esa es otra historia.